Tuesday, May 7, 2013

In Xochitl In Cuicatl Quinto y Ultimo Acto







IN XOCHITL IN CUICATL
El amor de Xóchitl y Cuicalt está en peligro. Su corazón los une, pero los malos entendidos los hacen enojarse, molestarse, sentirse. El quinto acto es la última plática entre ellos. En este diálogo está el fruto de la semilla que sembraron en poco tiempo.  Hay peligro que se seque. Xóchitl y Cuicatl pueden curar las heridas que ambos se han hecho al continuar regando con agua de amor el fruto alcanzado, para que sus dos almas no se pierdan ni divaguen o caigan en las garras del desamor, del adulterio, de la traición y el olvido.  Queda en ellos el seguir su idilio o abandonar la nave que los condujo a la pasión.
QUINTO y ULTIMO ACTO

FLOR:
A la distancia, te escucho, vienes en camino. Percibo tu vestimenta y quiero desnudarte despacio con palabras al viento, que ellas toquen tu corazón y sea la brisa fresca la que acaricie tu sonrisa mágica que abra la puerta de tu alma para dar cobijo a mis sentimientos.
CUICATL: He llegado a tu ventana Xóchitl mía. Entro sigilosamente y te veo acostada en tu cama. Cierro mis ojos, despiertas, te acercas a mi oído y me dices...

FLOR: No abras los ojos.

CUICATL: Te arrodillas sobre mí. No puedo moverme, pero no me importa. No hay otro lugar en el mundo donde quisiera estar. A tientas encuentro tu pecho. Tu blusa abierta me invita a tocar tus senos, a comprobar que eres tan real como mi carne. Araño tu piel, mis dedos te recorren desde el cuello a la cintura. No puedo resistir la tentación y abro mis ojos. Te miro y me sonríes. Tu mirada no es tierna, es una mirada salvaje que me hace arder. Te acaricio con mis manos y con mis ojos, recorro tus senos, los siento palpitar. Tus suspiros, tus gemidos me llenan los oídos y el alma. Te acerco a mí y te beso, mezcla de labios, lengua e intimidad.

FLOR: Sé que no puedes quitar tus manos de mi cuerpo recorriendo el camino hacia mi intimidad. Tu lengua juega con mi piel, con cada centímetro, con cada poro. Te atrapo entre mis piernas, no voy a dejarte ir jamás. Tanto deseo de tenerte no se apaga, tanta ansiedad de verte me dice que no puedo soltarte. Siento tu lengua recorrerme, explorar cada rincón, detenerse cada vez que me escuchas gemir. Todo mi ser se pierde en tu boca, no existo fuera de tus labios.

CUICATL: Nos estremecemos, temblamos, nos deshacemos en gemidos, suspiros y palabras entrecortadas. Soy capaz de decirte todo lo que jamás confesaría a nadie. Soy tuyo más allá de la vida. No me dejes ahora que la fantasía se vuelve cruda realidad. No te vayas. Necesito que duermas conmigo esta noche y todas las noches que me queden por vivir.
FLOR: A toda hora del día estas mi mente, siempre tengo ganas de estar contigo y abrazarte, y esperar el final del día que llegues para platicar, para sentirte, para verte, solo tú haces que toda mi vida valga la pena. Mi boca esta sedienta, quiero besarte entero, sentir que eres real y no una imaginación. Te deseo mi Cantor, sedienta estoy de ti, tengo ganas de ti, tu calor es mi devoción y mi cuerpo late por ti.
FIN
 
 




Tu silencio




Los días pasan,
Los minutos pasan,
Los segundos pasan,
Y yo sin saber de ti.
Tu silencio es sin palabras
Tu silencio es sin letras
TU silencio es sin música
Tu silencio es sin decir te amo
Tu silencio es sin poesía
Un silencio de ti no es vivir.
Vivir sin TI en silencio es morir.

In Xóchitl in Cuicatl # 4





In Xóchitl in Cuicatl
Personajes: (Amado) Cuicatl. (Amada) Xóchitl

Cuicatl sigue de viaje y Xóchitl lo espera ansiosamente, cada día que pasa en su ausencia. Ambos se comunican y se expresan su sentir. La separación los desespera al no sentirse físicamente, pero tienen el consuelo de que cada noche sus esencias, sus almas,  hacen de la suya teniendo como testigo la oscuridad de la noche. 

CUARTO ACTO

CUICATL: Siempre me queda reflejada en mi mente tu sonrisa, el sabor de cada beso, de respirar el olor de tu piel. Tu lluvia en cada entrega, cae sobre mi cuerpo y humedece mi intimidad. , Xóchitl, eres la Flor que crece en , cada segundo que vivo en ti.
 
XOCHITL: Siempre me quedo gozando de ti, mis labios se quedan temblando y mis muslos y caderas cosquilleando, gimiendo sobre nuestra almohada. Cada mañana despierto oliendo a ti. Cada vez que te escucho, pienso en tenerte, cada vez que recuerdo nuestros encuentros, tengo que tomar mis cabellos fuertemente para poder descargarme en ti, en tu esencia, sin poder evitar un escurrimiento al  sentir tu lengua en mí y al mismo tiempo tomándote para que explotes dentro de mí, como siempre lo he querido, deseado e idealizado. Deseo ser tuya por todos los rincones donde pueda ser penetrada por mi hombre. Tu Cuicatl.
CUICATL: Cuando llego a ti en esencia, admiro la belleza de tu alma, y tu espíritu lleno de luz. Tus Labios Son Mis Labios. Tu Lengua Es Mi Lengua. Tu Pasión Es Mi Pasión. La Fusión De Dos Cuerpos En Uno Solo. Quiero amarte toda la vida, porque te quiero, porque mis besos no existen si no son en tus labios. Sin tus besos no hay amor.
XOCHITL: Aún siento tus manos en mi cuerpo, tus labios en mi cuello, recorriendo cada espacio de mi cuerpo, puedo sentir tu lengua, deseosa, ansiosa queriendo visitar mi sexo que ardiendo está por ti. Ven a mí, coloca tu lengua en la puerta de mi intimidad y escucha mis gemidos, cuenta los latidos de mi corazón y siente lo acelerado de mi respiración.

CUICATL: ¡Oh Bella Flor Mia! Escribo para que pronto vengas a mí mujer divina. Ven a mí,  para que las sombras de la noche se disipen y aparezcas de la nada a ahuyentar esta soledad maldita que consume mi alma. Un alma como la tuya. Recostado en mi cama te pienso, te sueño, te espero. Imagino que estás ahí, justo afuera de mi alcoba. Cierro mis ojos y sé que estás mirándome. Entras sigilosamente. Quizás no sepas que te veo, quizás solamente simules no saberlo. Me gusta que me mires, me excita. Estoy desnudo sobre la cama, el roce de las sábanas limpias y prolijas me hace pensar en que me ayudes a desordenarlas. Mi piel se eriza pensando en tus caricias y en tus besos. Mis manos tienen vida propia. Se deslizan despacio por mi cara, mi cuello. Mis manos son tus manos y me dejo llevar por su calor. Mis dedos dibujan corazones sobre tu intimidad.

XOCHITL: Eres mi anclar marítimo, sin reservas. Te amo hermoso Cuicatl. Tus palabras retumban en mi mente: "...entre el rumor de suspiros, gemidos, caricias, metiste tu lengua hasta mi garganta dejando el espacio justo para que la mía jugara con la tuya...", Amado mío, de verdad me sorprende que digas con palabras exactas, lo que a solas te  digo y grito al oído al hacerte el amor: ‘tener tú lengua hasta mi garganta y al mismo tiempo acariciándotela con la mía en el espacio que quede libre’.

CUICATL: Ya no puedo esperar. Quiero sentirme dentro de ti. Te abrazo y te rodeo con mis piernas, mientras siento que te montas y cabalgas sobre mí; te penetro despacio. Nada tiene sentido más allá de nosotros, no hay mundo, no hay otra manera de vivir que no sea fundidos como uno solo. Sentir tu movimiento, tu roce en cada rincón de mi intimidad en lo profundo de tu cueva erótica que exige que la llene de mi néctar. Solamente eso me mantiene vivo, solo por eso vale la pena vivir.

XOCHITL: Te digo a gritos: ¡me vuelves loca de lujuria, de deseo y de pasión! Tus palabras me dejan sin aliento, me has devuelto la vida en besos. Me has hecho sentir viva de nuevo. Siempre deseándote. Siempre tuya.  

CONTINUARÁ